Tuesday, March 27, 2012

Eran muchos y las madres siguen pariendo...Pendej__

Hace meses estoy viendo anuncios de este pichón en cuanta página entro. Obviamente Google y Yahoo saben que yo soy de aquí. Parecen que piensan que yo soy una persona estúpida como los que van a los supuestos seminarios de Rich Dad.
Hace unos años atrás para matar las horas de espera en un aeropuerto compré el libro Rich Dad Poor Dad. Es una porquería. Es uno de los pocos libros que he comprado en mi vida que he botado antes de acabarlo. Me averguenzo de haberlo comprado. Pero parece que habíamos 26 millones de personas en el aeropuerto porque esa es la cantidad de libros flojos que este tipo ha vendido. Él se canta como un súpermillonario que aprendió del padre rico de un amigo suyo cómo invertir su dinero. Por lo que he visto lo que aprendió de su papá rico fue que hay millones de personas esperando que alguien sin escrúpulos los time (los coja de pendejos). Eso es lo que hacen los que vienen a ofrecer este tipo de seminario a Puerto Rico. Al parecer les ha ido bien porque vienen muy seguido a Puerto Rico. El truco del supuesto ""free seminar" es que después que ellos (usualmente mandan tipos bien altos, puros nórdicos y lo primero que dicen es que cuando salgan de Puerto Rico van a ir a bucear a las islas) te hablan de toda la gente que se ha hecho rica con el sistema, sin decirte cómo, te empujan (al punto de hostigamiento) un servicio de consulta que cuesta $5,000.00 billetes. O sea, te roban, porque todos sabemos que eso es como las máquinas de abdominales, si el que se sienta no funciona, la máquina no funciona, y el que funciona no necesita la máquina. Para acabar de darles por la cabeza a los estúpidos de este país (y hay muchos si vemos la cantidad de gente que vota por Santini, y por Rivera Achuz y por Fas Alzamora), en palabras bien pequeñitas te informan que el tipo no viene. Son otros los que dan el "seminario". Suena como el Trump de Coco Beach que lo único que tiene de Trump es lo que Trump les cobró a los hijos de Arturo Díaz por usar su apellido (buena cosa). Entonces te dicen (para jugar con la mentalidad del bocabajo) que hay que hablar inglés para ir al seminario. O sea, que hay quien va al seminario porque lo retaron. "Yo sé más inglés que Héctor O'neill, a mí me tienen que dejar entrar en el seminario. Y voy a pagar los $5,000 pesos para que vean que yo no soy un SPIC". Cuando llegan al seminario se vuelven a encontrar los mismos de siempre, los de AL Williams, los de Amway, las víctimas de Marcano y Silverio Pérez, los que quieren hacerse ricos rápido y sin sudar. Los más pobrecitos de todos. Los pobrecitos.

¿Mamabicho o Huelebicho?

Hace unos días alguien me explicó que el término correcto para describir a tipos como Héctor el father, don omar y arcángel y toda esa ganga de narcogritones era Huelebicho o guelebicho y no mamabicho como había posteado en el blog del Muerto Parao.
Mi pana Luis vive en un barrio de Trujillo Alto. Le gusta sembrar y mantener su patio precioso. A cambio de tener la vista del lago que tiene su casa sin tener que pagar por guardias de seguridad que lo llamen cuando lo visitamos, tiene que aceptar que por allí viven varios huelebichos de esos que le cogen los cuponcitos a la vieja y no aportan más que problemas y ropa sucia a la casa. Me cuenta Luis que un día se fijó en uno de esos huelebichos que venía subiendo la cuesta de la calle de su casa. Mientras pasaba el trimmer veía con el rabo del ojo al susodicho huelebicho y pensaba cómo era posible que alguien decidiera usar los pantalones como los llevaba aquel HB. El hecho es que estos HB se dejan caer la cintura del pantalón hasta la mitad de los muslos. Esto hace que les sea difícil caminar porque no pueden mover bien las piernas. El paso se trunca. Es como guiar un carro siempre en primera. Aparte del movimiento raro que estos HB le añaden a su paso hay un detalle que despertó en Luis un momento Eureka! Ya sabía por qué estos HB eran Huelebichos. Este tipo HB que venía subiendo la cuesta ponía sus dos manos al frente de su pelvis mientras caminaba. Las cruzaba en balance según daba sus cortos pasos. Cada tres o cuatro de estos movimientos de manos se agarraba el área de los testículos, levantaba su mano derecha y se la pasaba por la nariz. O sea...se olía el bicho (quizás para ver si aún lo tenía ahí). Nada que decir. Ya sabemos, gracias a Luis, que Don Omar, Arcángel, el Bambino y todos esos HB que se cruzan las manos por los guevos y después se las huelen, son unos Huelebichos.